La seguridad de los alimentos es la misma para todos los loros — pero lo que cada especie necesita especialmente, y aquello a lo que es propensa, no lo es. Un guacamayo puede comer frutos secos cuyas calorías un periquito australiano no puede permitirse; un yaco necesita más calcio que la mayoría. Elige tu especie para recibir orientación a su medida.