Sí — los germinados frescos y bien cultivados son uno de los alimentos más nutritivos que puedes ofrecer a un loro. La única regla: higiene escrupulosa, porque los germinados pueden criar bacterias.
Germinar semillas y legumbres las transforma en un alimento vivo, rico en enzimas y proteína y muy digerible — un pilar de la buena nutrición de los loros. Lo crucial es que germinar también exige limpieza: las condiciones cálidas y húmedas que hacen crecer los germinados también hacen crecer bacterias y moho, así que enjuaga a menudo, usa equipo limpio y nunca des germinados que huelan mal o se vean viscosos.